“Si miráramos siempre el cielo acabaríamos por tener alas.”
Mas de una ves habré repetido esta frase de flaubert.y hoy me abrazo nuevamente a ella.ceso la tormenta y dejo de llover.yo acababa de levantarme y me preparaba para la rutina de siempre.escribir.
Al abrir la ventana de par en par; fue realmente un regalo inesperado... atravesando un agobiante cielo gris un enorme arco iris cruzaba el cielo y dibujaba un semicírculo maravilloso: rojo, amarillo, verde... los físicos dicen que es un fenómeno de la reflexión de la luz en las gotitas de agua suspendidas en la atmósfera.
Pero que quieren que les diga... para mí es un anuncio especial de cielo para darnos fuerza y acostumbrarnos a mirar mas allá de las cosas que suceden en la tierra.
Cuando todas las mañanas son grises y uno siente en carne propia la desesperación de la gente joven buscando trabajo, o la desazón de la gente grande por no poder soñar un futuro.los que somos creyentes atinamos a implorarle a dios, seguro de que él nos va a ayudar.y nos quedamos a la espera de un milagro.
Este arco iris dibujado en el cielo me pareció un mensaje de esperanza para quienes pudimos verlo.lastima que duro poco.
Al rato unas densas nubes negras lo taparon.pero quienes lo vimos aparecer lo fijamos en la memoria.parecía como una cartel luminoso anunciándonos un tiempo distinto.
Después claro desapareció.pero basta solo con saber que una cosa existe para que sigámoslo viendo aun con los ojos cerrados.
Como me hubiese gustado ser poeta para describir la emoción que sentí al verlo.es como si hubiese retrocedido en el tiempo y vuelto a tener la ingenuidad de mis 5 años lejanos, cuando acurrucado en los brazos de mi abuela, contemplábamos el arco iris resbalando por el cielo.
Yo escuchaba su explicación, adaptado a la edad de mi inocencia: -te das cuenta negro?-por ese tobogán bajan los sueños que queremos que se hagan realidad. en ese entonces yo solo soñaba con que los reyes magos me trajeran, ése autito de carrera a control remoto que pasaban por la tele y que se veía buenísimo... .
Ahora no sueño solo para mi, sino para los demás; Qué el cielo nos anuncie un país donde la esperanza sea una planta en crecimiento rápido... como diría el gran escritor hamlet lima quintana: “ser una claro destino, con un sueño profundo, y soñar como el ángel, otra paz y otro mundo.”
