Hola vale, como estas.espero que bien, al igual que yo.

Te diré que me puso muy contento recibir tu carta. La verdad fue una sorpresa inmensa.te digo más; quizás con un poquito de maldad: no creía que te acordaras de mí.
Me alegro muchísimo que estés bien, alegre, y con mas ganas de vivir que nunca.
En cuanto a tu hija, ese es un tema aparte: esa no la tenia, te lo guardaste bien ehh, pero bueno me alegro que tengas una hija maravillosa, producto de una elección de vida, no de un “error”. Viste? Yo te decía, algún día llegara algo que te cambiara la vida.y ahí lo tienes; empiezas a formar una familia, algo que me pone contento que realices. Es el sueño de toda mujer. Y era el tuyo obvio.
Claro, que me alegro también, porque tu mama se haya mejorado.síguela cuidando. (Los viejitos son especiales recuerda que no siempre estarán con nosotros.)
Así que Fabián, encontré trabajo¡¡. Pues que bien. Se lo merece. Yo que poco lo conozco, siempre me pareció que quería lo mejor para ti. En fin estoy súper contento que estés feliz.
En cuanto a mí... puedo decir que ahora soy feliz.. He notado que le he dado un vuelco a mis pensamientos negativos, le resto importancia a aquellas cosas que antes pensaba que siempre conspiraban contra mí. Que hacían que todo pareciera o saliera mal.
He empezado a pensar en cosas positivas, a rodearme de gente que de veras quiere lo mejor para mí. (Porque como sabrás algunos te regalan una sonrisa, pero detrás de este hay una realidad muy distinta). A apoyarme en mis amigos, en los buenos amigos; y a confiar mas en la gente que me quiere.
Tú lo sabes: he tenido etapas de mi vida en la que no he distinguido lo que en verdad me importaba, he perdido amigos por caprichos y por culparme de cosas que nada tenía que ver conmigo; le había empezado a no darle sentido a mi vida.
Podría escribir una lista de cosas, relaciones o circunstancias que quisieran que desaparezcan de mi vida... pero entonces no seria la persona que soy . Mi felicidad también incluye aceptar todo lo que soy y todo lo que he hecho. Al final esas son mis mejores lecciones.
Recuerdo que cuando contaba que tenia problemas o que me sentía mal por esto o por aquello. Todos me decían... ¿cómo puedes estar así... si lo tienes todo?...
Yo que sabia que nada servia la felicidad, si no tenias con quien compartirla... siempre pensé que era un pensamiento superficial, ahora no le doy demasiada importancia a como me perciben los demás.
No soy feliz, por lo que tengo, no soy feliz por lo que aparento, no soy feliz por un buen chiste contado... si por eso fuera sentiría un gran vacío. Soy feliz por lo que me demuestro cada día que puedo cambiar y aceptar.

Estoy trabajando en el lugar de siempre, bien por suerte.me estoy haciendo poco a poco mi casita. Ya tengo algunas cosas. Sigo escribiendo en mi diario, escribiendo poemas e hinchando por RIVER obvio.

Digamos que todo marcha mas o menos sobre ruedas. Soy consciente de que he vivido intensamente, he llorado, he madurado, pero también he vuelto a reír de felicidad.

En la parte sentimental, bueno. Termine con Débora. Fue algo que acordamos. La estaba ahogando con mis problemas, y deje de lado lo más importante: el amor. Aun así, fui afortunado en conocerla; ella es increíble, maravillosa. Y más lo fue especialmente en esa época en que mi vida era un completo desastre.algo en mi interior hizo que la relación colapsara, me siento responsable, no cabe duda que fui el arquitecto de mi propia miseria. Pero aun así, hoy somos capaces de vernos, sonreír y desearnos lo mejor.
Después estuve un tiempo con caro, pero ella complicaba su propia vida, que sumado a los problemas míos, no resultaba... solo espero que encuentre su verdadero camino. También teníamos un sistema de valores totalmente diferentes. Estabamos muy lejos el uno del otro.
Ahora me estoy dando un inpass digamos, solo, tomando las cosas con mas calma. Esperando que las cosas lleguen a mí a su tiempo, sin ir a buscarlas desesperadamente. Pensando positivamente y tomando revancha de las oportunidades que se pasaron.
Así es mi querida Valeria, así están las cosas en mi mundo.
Después, acá todo sigue mas o menos igual.no han cambiado muchos las cosas. Los “ changos ” siguen con sus manías, todos bien por suerte. Y la verdad mucho no tengo para contarte. Fuera de esto no ha pasado algo importante por estos lados.
Te vuelvo a repetir, me alegro mucho recibir tu carta. Y espero que tu sientas lo mismo. Con esto me voy despidiendo de ti, rogando estés bien y siempre seas feliz.
Me despido deseándote suerte y recuerda que siempre tendrás un amigo donde quieras que estés.

Con cariño, tu amigo: Marcelo.

PD : saludos a Fabián y besitos para abril.